Descarrilada el ave
cual vuela soñolienta
Entre ríos y abismos
en los cuales busca inocencia
Se topa con el dulce canto del sol frígido
cuyas melodías brotan
surgiendo de lo prohibido
¡Dulce volar, no te dejes llevar!
…la corriente brusca te puede atrapar.
Desconsolada el ave vuelve a su nido
buscando parasitos para alimentar sus sentidos
¿De dónde suelen llorar las hojas del otoño?
¡Vuela ave sin cesar!
Las lágrimas del deseo te van a matar
Ahogada entre miedos y sorpresas
se encuentra tal cenicienta
cantando al olvido
Las canciones del sol
que ya se ha escondido
La oscuridad que se asoma
La cual divide el pasado del ahora
Tinieblas y versos rotos
Desde las montañas hasta el mar Rojo
que de sangre se nutre,
para dar confianza a los payasos
que yacen en las nubes
¡Búscame!
Estoy por acá escondido
¡Si! ¡Ahí! En donde está el fruto del árbol prohibido

